Mi nombre es Luz Elena Olguín Palao y, soy Ingeniero Químico de profesión, egresada
de la Universidad Autónoma de Coahuila, en 1979, posteriormente cursé una
Maestría en Ciencias y por ello inicié trabajando para la Dirección General de
Educación Tecnológica Agropecuaria, como docente de tiempo
completo. He impartido diversas asignaturas a largo de estos treinta y un años tales
como matemáticas, física, uso y manejo del agua y suelo, introducción a la
ingeniería, entre otras; actualmente me estoy desempeñando como Subdirectora
Técnica en mi plantel.
Al igual que J.M Esteve, “me enfrenté a distintas dificultades” como lo
narra su artículo: La aventura de ser maestro; principalmente el elaborar mi
propia identidad, que como mujer universitaria, sin formación pedagógica y sin
experiencia en la docencia, me incorporé
de inmediato a ésta noble labor y me hizo aprender a base de experiencias y
errores. Otras dificultades a las que me enfrenté al inicio de mi carrera docente
fueron: un excesivo rigor disciplinario que me produjo más consecuencias
negativas, como la reprobación y deserción, así como el adecuar los contenidos de las asignaturas
al nivel de mis alumnos. Pero me esforcé mucho en aquel tiempo, busqué literatura
sobre el área de pedagogía y técnicas de la enseñanza y sobre todo, la asesoría
y el consejo de compañeros maestros con mayor experiencia dentro y fuera del
plantel.
La
docencia es una aventura, pues cada grupo, cada generación, cada alumno es un
ser especial y diferente y, se vive
aprendiendo todos los días; por eso cada sesión de clase es una aventura donde el reto del
profesor es, brindar las condiciones para que en ese
espacio de tiempo se viva la aventura de aprender: no sólo los estudiantes,
sino el docente también. Con el paso del tiempo, he aprendido a vivir con
pasión cada una de mis clases, apoyo en todo momento a mis jóvenes para que
“con alegría” descubran sus potenciales
(aunque no sean las numéricas), a conocerse a sí mismos, ya que muchos ni siquiera conocen su plan de
vida, a que aprendan a descubrir su forma de aprender y no limitarlos, pues
cada alumno aprende de manera diferente (H Gardner). Más que ser maestra, quiero ser su amiga, y si aprenden
matemáticas y física, ya es ganancia; me interesa más, que se descubran sus
talentos y comprendan que las matemáticas son la asignatura más fácil del mundo
y que no hay porque temerle.
El quehacer educativo es trabajar en
equipo, cooperar e innovar juntos y
para con los estudiantes, a pesar de las
insatisfacciones que se presentan con frecuencia, como son; la falta de apoyos
en infraestructura, talleres, laboratorios, equipos de cómputo, problemas
familiares y económicos que enfrentan los chicos, pero como menciona J:M:Steve, “cuando se crea esa atmósfera mágica en
clase, con los fluidos intelectuales en movimiento, pocas actividades hay más
placenteras”, y entonces y sólo entonces, los interactuantes se vuelven más
humanos. o ustedes ¿que opinan?

Hola Luz Elena
ResponderEliminarMe parece interesante que hayas retomado algunas ideas de Esteve para complementar tu escrito, buen trabajo.
Saludos.